René Descartes en 1637 escribió su famosa frase “Pienso, luego existo“, y comenzó la era del pensamiento científico (cartesiano). Pero sabiendo lo que sabemos hoy sobre el desarrollo del cerebro, el cual tiene dos hemisferios, que primero conoce y después re-conoce la información y la procesa por su sistema emocional, Descartes, hoy tendría que cambiar su frase y adaptarla a los nuevos tiempos, hoy diría “Siento, luego existo”.

Reconocimiento
Foto: Michael Coghlan

El cerebro forma sus patrones neuronales y posteriormente reutiliza la información almacenada en esos patrones como experiencia, y de allí surge “lo que siente”. El Ser Humano utiliza patrones para todo y de allí, al reconocerlos forma “Su Mundo Conocido” y “Se RECONOCE en ÉL”. Nos gustan los modelos y nos gusta reconocerlos, así funciona nuestro cerebro. Nos gusta leer. Nos gusta la música. Nos gusta hacer chistes. Nos gusta nuestro color favorito. Nos gusta reconocer a nuestros padres y, nos gusta que nuestros padres nos reconozcan, de allí surge el cariño, los afectos, la pertenencia y el amor.

La madre de una paciente mía ha empezado a tener algunos síntomas de Alzheimer. El otro día le dijo a uno de sus hijos “¿tú quién eres y qué haces en mi casa?”, ha empezado a no reconocer (re-conocer) patrones que hasta ese momento le habían servido de orientación en la vida. Ha olvidado los modelos, las pautas, que conformaban su identidad. El hijo le dijo “soy Pepe, tu hijo”, y ella le contestó “no me mientas, que yo no tengo hijos”. Cómo crees Tú que se habrá sentido ese hombre… simplemente no fue reconocido por su madre.

Reconocimiento

En la física cuántica moderna, reconocer una partícula es la señal de su propia existencia. Ciertamente, cuando somos reconocidos, es confirmada y afirmada nuestra propia existencia. Y eso es algo sano. Cuando nuestros modelos primarios de información (o sea, los patrones de nuestra propia existencia) son reconocidos de alguna manera, nuestro sí mismo, es alimentado y nuestra existencia es reforzada. Esta especie de caricia sobre nuestra existencia, no sólo es muy sana, sino que es necesaria y se puede convertir en un motor de poder. Al pasar lo contrario nuestra existencia puede comenzar a tener una crisis de sentido.

Los jinetes saben que es suficiente un terrón de azúcar para que un caballo sienta que “lo hizo bien”. Los padres saben que sus bebés responden al reconocimiento por las sonrisas y frases alegres en diminutivos. Las cuidadoras saben que la gente mayor se marchita cuando les falta reconocimiento. Y también es bien sabido en el mundo empresarial que la productividad de una empresa aumenta considerablemente cuando los empleados son reconocidos de alguna manera.

Mi amiga Silvia trabaja cuidando ancianos, su labor consiste en hacer la compra, la comida y la limpieza, para eso le pagan. Pero Silvia sabe que los ancianos a los que cuida no quieren eso, quieren reconocimiento, les da lo mismo quedarse sin comer, pero no pueden estar sin que les conversen, sin que los escuchen, sin que los “atiendan”. Por eso Silvia dedica mucho de su tiempo en darles cariño, en escuchar sus historias. Silvia me contaba el otro día que una anciana a la que cuidaba, que estaba bien de salud, había muerto de tristeza porque sus hijos llevaban dos meses sin ir a verla (fue el comentario de mi amiga).

Todos necesitamos reconocimiento. Sin reconocimiento nos morimos. Los seres humanos nos alimentamos con el reconocimiento, incluso preferimos un reconocimiento negativo (insulto, desprecio, etc.) antes que ser ignorados.

Una forma de reconocimiento es la recompensa, esto es algo (lo que fuese) que es reconocido como tal por la persona recompensada, puede ser un guiño de ojo o una sonrisa, un abrazo o apretón de manos, una medalla, una ronda de aplausos, un título, un premio, un regalo, y el dinero puede ser una recompensa. Siempre se han usado recompensas. Atila daba recompensas a sus guerreros. Incluso las religiones dan como recompensa el cielo, la expiación de los pecados u otra vida.

Nada consigue mejores resultados que el reconocimiento. Lo que reconoces es lo que consigues. Si reconoces a tus clientes con un servicio mejor que tus competidores, tus clientes preferirán comprarte a ti. Si reconoces a tus compañeros de trabajo con un trato amable (amable significa “digno de ser amado”), trabajar con ellos se convertirá en una experiencia gratificante. Si reconoces a tu pareja y él o ella se siente re-conocido/a, los pequeños problemas de la vida cotidiana se subsanaran fácilmente. La mayor parte de los niños prefieren a los adultos ó maestros que los reconocen y los recompensan. Muchos de los gerentes y empleados de las empresas trabajan más por el reconocimiento que por el sueldo que ganan, Pavlov, Maslow, James y Gallup lo han demostrado en sus investigaciones.

Si quieres resultados, da reconocimiento. Si quieres aumentar los resultados diez veces, aumenta el reconocimiento diez veces.
Como la mayor parte de los instrumentos de poder, hay dos lados en el reconocimiento: dar y recibir. Algunas personas tienen problemas a la hora de recibir una recompensa por sus esfuerzos y se les pone en un aprieto si se les da un premio especial o son “reconocidos”. Otras personas son incapaces de mostrar un mínimo reconocimiento hacia los demás.

Pero hay una ley universal: “para recibir, primero hay que dar”. Si no das, no recibes, y si no recibes, no das. ¿Quién empieza?.

Aquí tienes una oportunidad para poner en marcha el reconocimiento. Te dejo con las siguientes reflexiones:

  1. ¿Hay algún espacio de tu vida en el que sientas que no eres reconocido?.
  2. ¿En qué espacios y/ó a qué personas necesitarías reconocer?.
  3. ¿Cuándo y cómo podrías comenzar?

Daniel ElfenbaumEscrito por:
Daniel Elfenbaum
Coach Ontológico y Director de Consultora ALAS

Reconocimiento: ¿Cómo surge en las relaciones humanas?
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2 pensamientos en “Reconocimiento: ¿Cómo surge en las relaciones humanas?

  • 09/10/2014 a las 14:21
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    Excelente Articulo… me parece que debe considerarse en practica para aquellos que tienen personal bajo su cargo, asi como en nuestras vidas cotidianas.. es bien importante el ser reconocidos..

    saludos

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    • 09/10/2014 a las 14:36
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      Gracias Danny por leerlo. Que bueno te gustó!
      Esperamos que pueda servir a muchas personas las reflexiones que publicamos.

      Vuelve pronto!
      Saludos,

      Responder

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