Es usual que los humanos busquemos aprobación y apoyo en otros, por necesidad real o aprendizaje sociocultural. Lo que debe evitarse es el apego, la dependencia que limita el desarrollo de una personalidad sana y madura, donde lo normal es la autonomía, es decir, pensar, elegir y decidir por uno mismo.

Autonomía Personal
Foto: Bhavishya Goel

La autonomía implica a veces decir un saludable “no”.

El significado etimológico de la palabra Autonomía es: “Autos” –por sí mismo. “Nomos” –Reglas, la cualidad. En síntesis, “Autonomía” es: la capacidad o cualidad de un individuo u organización de poner y seguir sus propias reglas.

Para mí, la autonomía es la capacidad y disposición a pensar, elegir y actuar de manera independiente, sin experimentar ansiedad o culpa. La autonomía se expresa en conductas concretas como realizar actividades de autodesarrollo, visitar lugares sin sentir compulsivamente la presencia del otro, comprar productos o servicios sin esperar aprobación de otros, fluir con la soledad adecuadamente si fuese necesario, o rechazar una invitación grata pero que sentimos prescindible.

Sabemos que no estamos actuando de manera autónoma cuando orientamos nuestra conducta para complacer a otros y nos sentimos culpables por ello; cuando llenamos la agenda con actividades que odiamos realizar pero juzgamos socialmente necesarias, aunque después en la sinceridad de la soledad experimentemos el vacío y la frustración. No se trata de convertimos en egoístas o inadaptados sociales, sino de saber cuando es realmente indispensable intervenir a favor de otros, qué es lo más justo para nuestros objetivos y bienestar emocional. La solidaridad se le brinda a los débiles, no a los cómodos.

La autonomía tiene muchas ventajas, pues aumenta nuestra seguridad personal, reduce la ansiedad de la soledad, y marca distancia a los abusadores, controladores y entrometidos. Para aprender a desarrollar la autonomía, puede serte útil estas sugerencias:

  1. No te comprometas por adelantado. Si te invitan a una actividad dentro de dos semanas, pospón la decisión y di que es posible, pero no seguro y que responderás unos días después. Deja la duda, cortésmente, así podrás limitar que otro construya tu agenda.
  2. Planifica la hora de llegada y despedida. Por ejemplo, cuando realices una visita a un familiar o amigo.
  3. No respondas todas las llamadas de manera inmediata. Si no la tienes, activa una grabadora telefónica y permite que te dejen un mensaje. Así contestarás cuando tengas la disponibilidad.
  4. Observa la soledad voluntaria como una oportunidad. Como un espacio positivo que te brinda libertad y tiempo para la reflexión personaL.
  5. Haz una lista de lo que puedes hacer sin otro. Para ir desaprendiendo la dependencia.
  6. Escribe lo que es importante para ti y dale la prioridad adecuada. Es decir date la atención igual o mejor que le das a otros.
  7. No cuentes los planes a otros si no es realmente necesario. Simplemente porque esto abre la conversación para que opinen y hasta decidan por ti, si fuera el caso, pide la opinión a alguien especializado.
  8. No hay relaciones obligatorias. Sean vecinos, jefes o compañeros de trabajo, compartir con ellos y ser cordial no significa sostener anclas que te impidan zarpar a nuevos horizontes.

La autonomía de los hijos

Los padres que deseen ayudar a sus hijos, deberán dejarlos que aprendan decidir por ellos y resolver sus problemas sin intromisión, aunque con apoyo ofrecido sin presión, o coaccionado cuando sea solicitado. Los padres exitosos son los que logran que sus hijos no dependan de ellos.

Ten claro que no necesitas pedir permiso para vivir a tu manera. Eres un individuo único, con vida propia, y aunque seguramente tienes mucho por agradecer a quienes te han apoyado, o vives con tu familia, no estás obligado a aceptar presiones ni chantajes. Nada, excepto tu propia elección, puede llevarte a ser, hacer o tener algo diferente a lo que haz decidido ser, hacer y tener.

Toca tu propia música y baila como tú deseas, claro eso sí, asegurándote de no lastimar deliberadamente a las personas de tu entorno.

Daniel ElfenbaumEscrito por:
Daniel Elfenbaum
Coach Ontológico y Director
Consultora ALAS

Aprender a desarrollar la autonomía personal
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